Vehículos y unidades
Automóviles, camiones y unidades de transporte.
Industria
La documentación de un vehículo no se parece a la de un lote de repuestos. Tratarlas igual es la causa más común de observaciones en este sector.

La importación de unidades completas gira alrededor de la identificación individual del vehículo y de los documentos que acreditan su origen y condición. Es una operación con pocos ítems y mucha exigencia por ítem.
La de repuestos es lo contrario: muchos ítems, con descripciones que el proveedor suele resumir. Es ahí donde aparecen las facturas que dicen "auto parts" y obligan a reconstruir qué contiene realmente cada caja.
IML trabaja ambas lógicas: en unidades, verificando la consistencia de los datos identificatorios; en repuestos, insistiendo en un detalle por ítem que permita clasificar sin suponer.
Mercancías típicas del sector
Cada categoría tiene su propio nivel de exigencia documental.
Automóviles, camiones y unidades de transporte.
Piezas de reposición y partes de ensamble.
Neumáticos, baterías y accesorios de reposición.
Insumos de mantenimiento con requisitos propios.
Equipos móviles de trabajo y sus componentes.
Embarques que combinan muchas referencias distintas.
Qué revisamos con anticipación
El nivel de detalle de la factura decide buena parte del resultado.
Descripciones genéricas en lotes de repuestos generan observaciones evitables.
En unidades, la coherencia entre documentos y vehículo es determinante.
Un mismo embarque puede contener ítems que clasifican de forma distinta.
Algunas categorías del rubro activan exigencias adicionales según el producto.
Le indicamos qué nivel de detalle solicitar antes del embarque. Una factura genérica obliga a suponer, y suponer es lo que genera observaciones.
Los requisitos aplicables varían según la categoría y la condición de la unidad. Consúltenos su caso concreto para revisarlo.
Con la descripción del producto y el origen podemos revisar qué requisitos aplican a su operación.