Análisis de la mercancía
Revisión de composición, uso, presentación y fichas técnicas cuando existen.
Aduana
Una partida mal asignada o un valor sin respaldo documental cambian requisitos y tributos. Preparamos ambas cosas con la mercancía real a la vista.

La clasificación arancelaria ubica la mercancía en la partida que le corresponde según su composición, su uso y su presentación. De esa ubicación dependen los tributos aplicables y, con frecuencia, los permisos que la mercancía necesita.
La valoración es el otro pilar: el valor declarado debe estar respaldado por la documentación de la operación. IML revisa y ordena ese respaldo, pero la determinación o aceptación definitiva del valor corresponde a la autoridad aduanera y no puede prometerse de antemano.
El insumo más importante para ambas tareas es una descripción real y completa de la mercancía. Una factura que dice "repuestos" o "material" obliga a suponer, y suponer es lo que genera observaciones.
Alcance de la solución
Revisión de composición, uso, presentación y fichas técnicas cuando existen.
Identificación de la partida arancelaria aplicable y su justificación.
Verificación de que la descripción y los valores sean consistentes con la carga.
Ordenamiento de la documentación que respalda el valor declarado.
Identificación de permisos o certificados que la clasificación pueda activar.
Registro del criterio aplicado, útil para operaciones futuras del mismo producto.
No. La determinación y aceptación del valor en aduana corresponde a la autoridad. IML prepara y ordena la documentación que lo respalda, y atiende los requerimientos que surjan.
Acompañamos la respuesta ante la observación con el sustento técnico del criterio aplicado. El resultado depende de la valoración que haga la autoridad.
El criterio documentado facilita las operaciones siguientes del mismo producto, siempre que la mercancía no cambie en composición, uso o presentación.
Comparta lo que ya conoce de su carga. Identificamos los datos faltantes y le indicamos el siguiente paso.