Cargas que se detienen
Operaciones que quedan frenadas por documentación incompleta o un permiso que faltó gestionar a tiempo.
Para empresas
Aduana, transporte, almacenamiento y distribución bajo una sola coordinación. Su equipo deja de ser el puente entre proveedores que no se hablan.

Cuando el flete, la gestión aduanera, el almacenamiento y el transporte local se contratan por separado, cada proveedor conoce solo su tramo. La información no viaja con la carga: viaja en los correos de alguien de su equipo.
Ese trabajo de costura consume tiempo y, sobre todo, genera puntos ciegos. Un cambio de mercancía que el agente aduanero se entera tarde, un documento que el transportista nunca supo que faltaba, una carga que llega cuando la bodega ya no tiene espacio.
IML coordina las etapas que su operación necesite manteniendo un solo registro y una sola contraparte. No exige cambiar todo de golpe: se puede empezar por la etapa que hoy más problemas genera.
Qué resolvemos
Operaciones que quedan frenadas por documentación incompleta o un permiso que faltó gestionar a tiempo.
Cuatro proveedores, cuatro conversaciones y nadie con la vista completa de la operación.
Productos nuevos o descripciones genéricas del proveedor que obligan a suponer.
Productos que requieren autorizaciones de instituciones distintas de la aduana.
Importaciones frecuentes que se resuelven improvisando en cada embarque.
Empresas que empiezan a importar y necesitan entender el proceso completo.
El alcance se define caso por caso: no todas las empresas necesitan integrar todas las etapas.
Aduana primero
La mayor parte de las demoras evitables se origina antes de que la carga se mueva: una descripción insuficiente, un documento que no coincide, un permiso que debía tramitarse en origen.
Por eso la gestión aduanera es el punto de partida natural de cualquier operación que coordinemos, incluso cuando el resto de las etapas ya funciona bien.

Por sector
Cada sector combina requisitos y prioridades distintas.

Medicamentos, insumos, productos veterinarios y equipamiento médico, con requisitos regulados y condiciones de manejo específicas.

Equipos productivos, componentes y repuestos, donde una parada de línea define la urgencia de la operación.

Vehículos, llantas, repuestos y componentes, con requisitos documentales propios de cada categoría.

Inventario comercial, productos de consumo y categorías de rotación, donde la previsibilidad del abastecimiento manda.
Cuéntenos qué importa o exporta su empresa y cómo lo está resolviendo hoy. Le indicamos dónde hay margen de mejora y qué haría falta para coordinarlo.
No. El aforo, la determinación del valor y el levante de una mercancía son decisiones de la autoridad aduanera. IML prepara y presenta el expediente completo y atiende las observaciones que surjan.
Depende del régimen, de la mercancía, de los permisos aplicables y de los tiempos de revisión de la autoridad. No damos plazos fijos; sí le informamos en qué etapa está su operación.
Como base, factura comercial, documento de transporte y lista de empaque, además de los certificados o permisos que la mercancía requiera. El detalle depende del producto y del régimen: podemos revisarlo con usted antes del embarque.
La causa más común no es aduanera en sentido estricto: son inconsistencias documentales o un permiso que debía gestionarse antes del embarque ante otra institución.
Es la asignación del código que corresponde a una mercancía según su composición, uso y presentación. De ella dependen los tributos aplicables y, con frecuencia, los permisos que la mercancía necesita.
No. Los tributos resultan de la normativa aplicable y de la determinación que hace la autoridad. IML prepara la declaración y el sustento documental correspondiente.